"May my heart be kind, my mind fierce and my spirit brave"

domingo, 1 de junio de 2014

#100HappyDays


El viernes de la semana pasada (23 de mayo) concluí con el reto de #100happydays. Curiosamente en Twitter alguien puso "ya es mitad de año y no los veo terminando sus #100happydays" y mi amiga Baby contestó el tweet sólo con mi nombre: Nerea. 

El chico en cuestión entonces preguntó que si ahora soy más feliz y qué hago sin tener el reto. Y, la verdad, no es que sea más feliz o menos feliz... pero me quedé pensando ¿y ahora qué? Ya me había acostumbrado a fijarme en pequeños detalles, en algo que me alegrara el día sin importar si había sido un "buen día" o un "mal día".

Me cayó el veinte de que obligarme a veces a ver lo lindo me sirvió para pensar menos en lo negativo. Me sentí muy rara esta semana sin mandar a Instagram nada con el hashtag y después noté que no necesito un hashtag. Creo que muchas veces centramos nuestra vida en lo rutinario, en mi caso, el trabajo, para determinar si somos felices o no. Pero el fijarse en cositas, como un rico mango por el gusto de comer el mango, la risa de mi chamaco o el hecho de amanecer hace que uno vea las cosas distinto.



No todos mis días son particularmente relevantes, pero en todos hay algo, un detalle, un agradecimiento a la vida. Si bien mi trabajo no es tan rutinario y Godínez como el de muchos y en definitiva amo lo que hago, ha habido días en que mi cerebro de macaco depresivo me traiciona con su necedad y su terquedad. Pero entre el buscar lo feliz de mi vida (esos pequeños detalles, siempre los pequeños detalles, siempre lo dije) y el crear buen arte con lo malo (¡gracias, Neil Gaiman!) mi vida se ha alivianado de una forma impresionante.


Así que he decidido seguir buscando los pequeños detalles y seguir poniendo mi Instagram bello y feliz. Incluso la nostalgia tiene su belleza. 


Además, ahora que lo recorro todo, veo los que han estado ahí sin alejarse para nada y echándome porras. Crashdrummer, MiniBuda, Firespirit, Unamuno, Lil, obviamente el chilpayate... todos los que no me han dejado caer y, aunque caiga, me levantan una y otra vez.

Ayer Unamuno me decía que deje de ser terca (me pregunto si Aru me dijo que lo iba a odiar porser terca o porque él sabía a cierto nivel lo traicionada que eventualmente me sentiría por él) y que no me sienta una quedada (odio admitirlo, pero sí, así me siento... aunque sé bien que en palabras de Karasu extraño la compañía y no al acompañante). Y cuando le dije que no entiendo qué quiere Dios de mí, me dijo simplemente "Que ames, Nerea".



Esas mismas palabras ya me las había dicho Conde H antes. Esta vida que es tan buena maestra que te repite la lección hasta que la aprendas. Sigo rejega, sigo con mucho miedo a abrirme al mundo. No importa que Arimasen y Conde H insistan en que así como soy es difícil darse cuenta de la romántica empedernida y de la mujer soñadora, porque somo bien me describe Crash soy fuerte y dura y necia. Pero es que confiar siempre me ha traído problemas.


¿Alguien se puede enamorar de una mujer como yo, sin querer salvarme de mí misma en el proceso, sin frustrarse porque soy reacia? No lo sé. Tampoco viene mucho a caso en este momento.

Lo que importa es que en efecto, el reto de #100happydays le dio un pequeño giro, quizá imperceptible, a mi vida y ello me agrada mucho.

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