"May my heart be kind, my mind fierce and my spirit brave"
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lunes, 24 de septiembre de 2018

Las empresas no tienen memoria


Mi padre siempre me lo dijo: "Las grandes empresas no tienen memoria". Sin embargo, creo que no son sólo las grandes. En general pareciera que el tema de la Revolución Industrial sigue permeando hasta nuestros días, no sólo por el modelo educativo que surgió en ese entonces y que, siglos después, sigue vigente (aunque sea obsoleto), sino la idea de que todo es una producción en serie, donde los empleados son únicamente un pedazo más de la maquinaria. Si uno falla, es reemplazable. Como cualquier otro engranaje, se puede cambiar por uno nuevo. Santo remedio.
Eso sigue pasando hoy en día. Se nos olvida que no los empleados no son maquinaria ni piezas intercambiables. Pero en realidad, son personas con pensamientos propios, sueños, ideales, enfermedades, problemas. 
Siempre me ha desesperado la actitud de ciertos lugares, donde olvidan que la vida ocurre y que eso hace que uno falle. Ya he tenido problemas en la Agencia porque se sorprenden de que haya veces en que diga que no puedo trabajar con migraña. Los he malacostumbrado a que por mi umbral al dolor, una migraña para mí es un dolor de cabeza intenso y no algo incapacitante.
Empero, esa mala costumbre ha de acabar. Me colmó el plato que el tema de mi incapacidad fuera motivo de pleito con mi jefa. Peor la cosa al notar que mi ansiedad empezó a crecer en el momento en que me di cuenta de que ya iba a volver a la oficina. Eso no es vida. 
Las empresas no tienen memoria y si se fastidia la persona incorrecta conmigo, pueden correrme con la mano en la cintura. Pero yo sí tengo memoria y es por ello que me niego a caer en los hábitos nefastos que ya viví antaño. Si por algo me mantuve reacia a estar en un empresa, es por actitudes como las que he notado de un tiempo para acá. Quizá es momento de alzar el vuelo, una vez más.

sábado, 4 de junio de 2016

Ansiedad social

O la maldita historia de mi estrés pre-bodas de mis amigos




No quiero morir sola. Y aviso que al baboso que me diga que tengo a G y por eso no estaré sola lo golpearé. Digo, sí, claro tengo a mi hijo, pero es otro tipo de soledad al que temo. Es no encontrar a una persona para compartir mi vida. Lo peor es que la gente para "animarme" me dice que no hay bronca, que sola me va bien, que conforme vaya pasando más el tiempo más exigente me haré y menos probable es que aguante las estupideces de otro papanatas... y por lo mismo menos probable es que encuentre pareja. Say what?! Si así es como me quieren animar, mejor no hablamos.

Sí, claro, llevo tres años soltera. Podemos decir sin temor a equivocaciones que de ese tiempo, la mitad de menos fue de reconstrucción de mi autoimagen que nunca ha sido la mejor, pero que tras la partida de Aru estaba simple y llanamente jodida y hecha añicos. Sentía que la canción Hand me down de Matchbox Twenty me describía a la perfección (lloren conmigo):





En este periodo tuve un break down en casa de Ximechan y Karasu en el que les dije ese temor de "voy a quedarme sola" y "no merezco el amor" y "¿por qué si todos dicen que soy bien mágica y musical no hay un solo hombre que no sea un cabrón que quiera estar conmigo?", junto con todas esas boberías que me ponen de malas porque no soy una princesa en desgracia: ¡soy una bruja! ¡Soy una guerrera! Y creo que ahí está el problema.

En el cumple de Ximechan salió el comentario "A los hombres no les gustan las mujeres inteligentes, les dan miedo". Karasu nos contempló a Ximechan y a mí y nos dijo:
—Pero a mí me gusta estar con estas dos mujeres tan inteligentes.
A lo que al unísono ella y yo respondimos:
—Porque eres inteligente.

Claro, fue muy simplista el comentario, pero es lo que hemos visto. Una mujer inteligente parece ser un peligro para los hombres, los espanta en general. Ya me jodí. (Aunque, si tan inteligente soy, ¿por qué no dejo de meter la pata? You'll start to think you were born blimd)

Me he dado cuenta de que casi todos mis amigos tienen pareja. Normalmente eso no me pesa. Vaya, incluso las nuevas adquisiciones a la vida de esta bruja, como Rash y Greats (que, por cierto, están comprometidos...) vienen en pareja. Creo que sólo Malesan está soltera... Pero cuando se casaron Ximechan y Karasu este año... pfff. Empezó la ansiedad social. Mi crisis de los 30 vino por ese lado: la parte mala onda de mi cerebro empezó a susurrar con toda alevosía ya tienes más de 30, ni a novio llegas, el tiempo se va bien rápido, ya no te vas a casar, ya no vas a tener más hijos (sí, sí le faltaba la risa malévola al final de su discurso). Y conforme se fue acercando la boda, peor se ponía la desgraciada voz. Fui sola a la boda. Me aburrí bastante en muchos puntos porque no tenía con quien bailar. Meh.

Por más que mi parte racional me decía que aún soy joven, que mis amigos apenas empiezan a casarse y que de cierta forma les llevo una ventaja de diez años de ser mamá, esa maldita voz, a veces en chingado loop infinito me empezaba a joder con que no hay quién me aguante el paso.

Sobreviví esa boda. Y entonces Arimasen y Gillsama se comprometieron en abril. Me lleva el tren.  De nuevo la ansiedad y ahora con más de un año de anticipación. Yo sé que la vida cambia mucho y que no debería estar buscando una pareja "dejar que las cosas fluyan, que la vida me sorprenda" y bla bla bla, todas esas tonterías optimistas y psicomágicas a las que la sociedad está tan volcada hoy en día. 

Y honestamente tampoco es que esté desesperada por tener novio o algo así. La verdad es que disfruto mucho acomodar mi tiempo a mi gusto y a mi manera, sin tener que lidiar con alguien más para organizar eventos, para cuadrar tiempos, para buscar que me haga espacio en su agenda (well, fuck, qué jodidos antecedentes tengo ¿verdad?)

En fin. Debo hallar como callar a esa maldita voz. Porque no tiene caso que me estrese tanto por estas cosas. ¿Verdad?

miércoles, 21 de octubre de 2015

El curandero

—No sabía que tu padre era un sanador blanco, maese Kito.
—No es algo de lo que hablemos tanto, bruja. Además es... no sigue los ritos de los sanadores blancos en general. Es un curandero— el pirata llevaba a la bruja apoyada en sus hombros.—¿Nunca has pensado en volar? 
—¿Volar?
—Ah, claro, si tan sólo tuvieses alas, bruja—el sarcasmo era más que palpable en la voz del pirata.
—Nunca lo intenté antes de Armand. Y después del proceso de sanación de Ypat, incluso desplegarlas es doloroso. No me imagino el suplicio que debe ser obligar a mis alas a cargarme.
Kito suspiró mientras ayudaba a Ahkire a sentarse.
—Espera aquí—le dijo al tiempo que prendía una antorcha y subía unas escaleras. La casa de los padres del pirata tenía lugares para sentarse no bien uno abría la puerta. Justo al lado del sofá donde Kito dejara a Ahkire estaban los peldaños que llevaban a la parte alta de la casa. En unos cuantos minutos, el pirata regresó con un señor mayor, de anteojos y canas que acompañaban a una pequeña pero sincera sonrisa.
—¿Qué te ha pasado, chiquilla?— preguntó yendo directo al grano, mientras Kito murmuraba algo de darles espacio y volvía a subir los peldaños, dejando a Ahkire sola con el curandero.
—Me caí sobre mi propio pie y tronó. Un sonido similar al de un fruto maduro cediendo ante los dientes y nada más. No hubo dolor hasta hoy en la mañana.
Ahkire alzó la túnica para dejar ver su tobillo. Estaba inflamado y se notaba un tono entre púrpura y carmesí alrededor de la hinchazón.
El curandero fue por un pequeño banco y se sentó enfrente de la bruja alada. Cerró los ojos y empezó a frotar sus pulgares con ritmo veloz. Ahkire sintió la energía fluir alrededor del cuarto y reunirse en las manos del curandero. Era un rito de sanación que nunca antes había visto: ni avisos, ni explicaciones, ni pociones o rezos. Simplemente energía fluyendo.
La bruja alada sintió el momento como algo muy solemne. No tuvo tiempo de dudar, el anciano colocó las manos sobre su tobillo y, tras una punzada de dolor, lo demás fue un calor suave envolviéndola. La energía de Ahkire fluía por todo su cuerpo: la sentía partir de los dedos de las manos, de cada pluma de sus alas, de las curvas de su cuerpo, justo al tobillo. Tras un rato así, el curandero la invitó a recostarse en el sofá.
—Vamos a equilibrar todo, chiquilla.
El dolor había disminuido y la piel del tobillo volvía a tener el brillo dorado del resto de la piel de la bruja. La hinchazón empezaba a ceder. ¿Qué magia era ésta? 
El curandero la observó:
—Tienes miedo. Te has sentido frustrada últimamente. Insegura. Cosa rara, porque no te ves como alguien insegura
Ahkire observó al curandero, la perplejidad pintada en su rostro.
—Debes dejar de ver el mundo en un espectro de grises y negros. Saborea la vida: vuelve a ver la gama de colores que hay. Acomodé las sincronías para que sepas tomar las oportunidades en el momento preciso: ni antes, ni después. No tengas miedo. Noto esa inseguridad, no acabas de definir tu camino. Sé que hay muchas posibilidades pero pregúntate, en serio pregúntate qué es lo que quieres. No trabajes: diviértete. Ahí está la clave.


Dos horas después, Kito bajó los peldaños ante el llamado de su padre.
—¿Todo bien?
Ahkire sonreía de una forma sutil, el asombro pintado en sus ojos violáceos. 
—Sí, todo bien.— volteó a contemplar al curandero— de verdad, gracias.
—No, no agradezcas. Sólo no olvides.
El curandero la abrazó con fuerza.
—No olvides los colores.

lunes, 2 de febrero de 2015

Ironías de la vida

Catrin Welz Stein



C'mon on and send a sign
I'll be your dirty little secret
And you'll be mine
—Bon Jovi

Algún día, quizá, me gustaría casarme y tener más hijos, a pesar de que me CHOCA la idea de que G se lleve 10+ años con cualquier posible hermano/hermana. Sin embargo, ahorita, AHORITA estoy disfrutando mi soltería.

Lo curioso del asunto es que justo en el punto en que dejé de estar de luto, en que retomé quién soy y hacia dónde voy, justo en ese punto de "Wow, ya no me acordaba lo que era andar soltera y me gusta", hay chicos a mi alrededor que buscan algo un poco más serio conmigo.

Ya sea que me quieren hacer "set-up's" con chicos que "piensan muy parecido a ti, además de que es guapo y se me hace tu tipo" (¿mi tipo? ¿eso qué significa? porque mi historial de ex's no me deja bien parada) o que alguien me busque con insistencia para salir conmigo, invitarme a comer o a cenar... ¡me causa no terror sino lo que le sigue!

Justo lo hablaba con un amigo: prefiero cosas no serias. Me es fácil salir con quienes sé que no buscan una relación seria conmigo. Y no por ser parte de la modernidad líquida de la que tanto habla Bauman. No que no crea en el amor. Simplemente NO QUIERO involucrarme con nadie. Porque a final de cuentas me da miedo. 

Pienso en Mar diciéndome que ella, hace muchos años, cuando le rompieron el corazón, optó por quedarse sola. Y lo cumplió a raja tabla. "Tal vez tú decidas hacer lo mismo, y se vale". No me imagino soltera (ni mucho menos célibe) por el resto de mis días. Igual, irónicamente, siento que si dejo pasar mucho tiempo ya no voy a querer casarme porque ya no me toca, porque ya es muy tarde o por cualquier absurdo pretexto.

Creo que en gran medida ya me cansé de acabar con el corazón hecho añicos y confío muy poco en mis propias elecciones de pareja. Y el juego de las relaciones informales me lo conozco muy bien. De cierta forma (a really twisted way, probably) es mi zona de comfort. No hay expectativas con los flings porque ya sé que no son "para toda la vida". Chance por eso hace tiempo me salía tan bien el ser mistress, al fin y al cabo no había riesgos ahí. Cada vez que fue el affaire de alguien, yo lo hacía sin intención de que dejaran a la "Mujer oficial", sino con el afán de pasar bien el rato. Era un punto seguro de la vida. No había riesgos de que me rompieran el corazón, porque de alguna forma sabía ponerme límites muy claros y nunca me entregaba del todo. Salvo el Mago Negro, pero ésa es otra historia.

Hoy estoy igual, poniéndome pretextos para no salir con nadie que parezca medianamente buen tipo. Mucho trabajo, muchas cosas qué hacer, la responsabilidad de G. Proteger mi corazón a toda costa de que me lo madreen de nueva cuenta. Finalmente es eso. Evitar un madrazo, uan traición, yet again. Porque yo no sé hacer las cosas a media tintas, porque si me enamoro es con todo y es un riesgo tremendo. Y ahorita no quiero riesgos.

viernes, 12 de septiembre de 2014

Morir

La muerte es parte de la vida. Decía Miguel de Unamuno que lo único cierto en esta vida es la muerte. Y eso a medias, porque nadie sabe cuándo se le acaba el tiempo. Entre la prepa y hoy en día me ha tocado vivir el que mis amigos pierdan a sus padres ya en cuatro ocasiones (cinco si contamos a uno de mis profesores, cuya hija fue compañera mía de clase). Primero se fue la mamá de Pat. Luego el papá de Pat. Hace un par de años se fue el papá de Karasu (Aru todavía estaba conmigo y atendió al sepelio a mi lado). Esta semana se fue la mamá de J. Es extraño. Simplemente abrí mi Facebook y lo primero era una foto de la señora con una nota de la hermana mayor de J. Se me fue el alma a los pies.
Karasu me contó en la noche que, al igual que mi papá, la mamá de J tenía cáncer. Eso me pegó aún más. Salí de mi cuarto con los ojos arrasados por las lágrimas y mi papá me vio. 
—¿Qué pasa?
—La mamá de J... —le expliqué. 
Mi papá se sacudió y me abrazó, con la voz quebrada:
—No te preocupes, a mí no me va a llevar. Voy a pelear contra esto de nuevo y le voy a volver a ganar.

Cuando le dijeron a mi papá que era cáncer de nuevo, me acuerdo que le dije:
—Te lo prohíbo. No te puedes morir. Tienes que estar el día que me case.
Claro que no le añadí que ando de pesimista tremenda y ya no creo casarme ni tener más hijos, pero ése es otro cuento. 
La muerte ha rondado toda mi vida. O el presagio de. Sea familia, sean personas que ya han vivido su vida o personitas que fueron sólo la promesa de una vida ("Si esos sobris no llegaron fue por algo", resuena en mi cabeza, y aún así duele, duele mucho... la promesa no cumplida, el estúpido hubiera, lo que nunca tendré). Ahora con lo de mi papá es constante el temor. Ha habido dos fines de semana que he despertado sobresaltada porque estoy segura de que mi padre ya no respira. 
Al mismo tiempo, comprendo que es natural: la muerte es parte de la vida. Lo que se ha cambiado son algunos modelos. Hoy pensaba "pero los papás se nos están yendo muy jóvenes". Casi no me han tocado bodas de amigos míos. Mucho menos hijos. Y por lo mismo pienso que están muy jóvenes para morir. Luego recuerdo que no: somos nosotros los que nos estamos haciendo viejos. Somos nosotros los que ya no vivimos en la sociedad en la que saliendo de la universidad todos se casan y tienen hijos. Mis padres a mi edad ya tenían dos hijas. La mayoría de los padres de mis amigos ya era papás a nuestra edad. Nosotros apenas estamos en el construir carrera, let alone thinking about weddings.
Chance y mi papá no va a mi boda. Ay.

martes, 22 de julio de 2014

Broken inside



She wants to go home
But nobody's home
That's where she lies
Broken inside
There' no place to go
No place to go
To dry her eyes
Broken inside


And then... ahí vamos de nuevo. 
No creí volver a vivir esta pesadilla, con tantos años de por medio.
"Dios mío, Dios mío ¿por qué me has abandonado?" no a mí, a él. 

Be strong, be strong now
Too many, too many problems

¿Y ahora? La vida sigue, no queda de otra. Tan rota por dentro.

Her feelings she hides
Her dreams she can't fine
She's losing her mind
She's fallen behind
She can't find a place
She's losing her Faith
She's falling...

Y si así me siento yo ¿cómo se siente él? 
And here we go again
Señor, dame fuerza.

lunes, 30 de junio de 2014

The real thing



"I'm lucky, I know, I just feel I'm never gonna have it, you know? The whole package. That guy, the couple, the one that will be with me. And I hate it because I really want it, the whole package"
—Lorelai Gilmore


Yo sé para entrar en pánico y ser pesimista me puedo pintar sola... y eso no es nada bueno. Un par de palabras de una persona que me importe y mi ardilla puede enloquecer y torturarme con una noche de insomnio, un ataque de pánico y una bola de recriminaciones tremendas. Desde que estuve con Aru agarré la mala maña de echarme culpas que no me corresponden. Si bien lo tengo claro, ello no quita que sea difícil desarraigar el mal tan bien clavado en mi ser. Vapulearme y tenerme por menos me sale fácil. 
Hablando con Arimasen, que ha llegado a conocerme muy bien en poco tiempo, salió el comentario "¿y qué horribles escenarios has pensado?". Sí, él sabe que esa parte pesimista luego me ataca con facilidad.

Everybody wanna give their selves away
But I'm still afraid

El miedo es pésimo consejero. Ya lo he aprendido a la mala. Crash igual me dijo que tenga cuidado, pero que no sea muy dura conmigo misma. ¿Me saldrá? A ver, Nerea, ¿te sale quererte un poco, tenerte en mejor estima?

I don't want to be a faded memory
I don't want to be the ghost that you cant shake
I want to be the real thing

Es complicado. Sacar tantas malas mañas de una vida no es fácil. La convivencia con otro ser humano no es fácil. "But sometimes it's really worth it" me dijo Arimasen. Claro que cuando te dicen "Si te digo que te calmes, ¿lo harás?" hay un fuerte pleito interno... fantasmas. Esos fantasmas acosan, esos terrores. Me siento cual chiquilla indefensa y me provoca mucho enojo. Rabia, incluso. ¿Es que no has aprendido nada, Nerea, es que acaso no has madurado?

Se dice fácil. Quiero una canción de cuna. Quiero que alguien me abrace y me diga que todo irá bien por una chingada vez.