"May my heart be kind, my mind fierce and my spirit brave"

lunes, 3 de febrero de 2014

Enseñanzas



Hace muy poco, Crashdrummer me escribió un mail tan conciso y preciso como es él en su forma de ver la vida, plagada de la sabiduría que uno esperaría que yo ya tuviera introyectada y que en realidad la vida se empeña en repetírmelo hasta que me acuerde.

1) Ningún hombre vale tanto como para tener a dos mujeres; ni ninguna mujer tan poco como para ser la otra.

Hace años, cuando me mudé a vivir a casa de Voldemort (el padre biológico de G), mientras guardaba en los cajones mis cosas, encontré una carta. Aún recuerdo la letra cursiva, grande y redonda, en tinta negra sobre papel rosa. Ella le decía a él "mi unicornio verde", una de esas metáforas cómplices propias de una pareja. Leí la carta unas veinte veces. Llegó el punto en que me aprendí pedazos enteros de memoria. ¿Qué tenía de importante la carta? Que estaba fechada con el día anterior a mi mudanza. Aunque yo era la mamá del hijo de él, yo era la que vivía bajo el mismo techo que él, yo era "la otra". Él pasaba casi todo el día fuera y en varias ocasiones le contestó llamadas al celular en mi presencia. Mensajes de texto llegaban con frecuencia y alguna vez que él olvidó el celular, revisé todos los mensajitos. Me dio tanto coraje que acabé por marcarle a ella para decirle que él ya tenía pareja. Ella lo cortó y él llegó fúrico conmigo a decirme que quién me creía yo como para hacer que acabara su relación con ella...
El año pasado de nueva cuenta me sentí "la otra". Aru pasaba mucho tiempo con Elinauta. Se desvelaba chateando con ella y sólo podía hablar de ella. Si veía el color del que yo traía pintadas las uñas, él me mencionaba que era un color (o no) que Elinauta usaría. Me llegó a decir cosas como "¿Por qué no te vistes como le hace Elinauta: todo en colores sobrios y sólo un detalle llamativo?". Comparó mi forma de pensar con la de ella y llegó incluso a decirme que prefería verla a ella que pasar el tiempo conmigo. Y entonces, claro, yo sentía que no valía nada. Ninguna mujer vale tan poco como para ser la otra.
Hace poco me leyeron las cartas y dentro de las muchas cosas que me dijeron incluyeron el "has amado dos veces y las dos veces te han utilizado" y sí, así me sentía. Pero no más. No tengo por qué ser la otra para nadie. Ya lo decía Oscar Wilde:


2) Sé feliz. Tienes mucho por delante. No te compliques y disfruta lo que decidas.

Suena tan obvio y sencillo. Mi querido amigo me decía que decida, que defina qué es lo que quiero y vaya por ello. Sin dudas ni miedos ni nada. Sé feliz. Lo mismo que me dijo a inicio de año mi tío G. Es sencillo. Dejar de preocuparse es una buena forma de empezar. Ya he pasado demasiado tiempo siendo infeliz, viviendo angustiada y triste, sintiendo que no valgo la pena. Si valgo la pena para mí, lo demás sale sobrando.









2 comentarios:

  1. ¿Cómo te fue con el señor de las cartas? Yo siento que no conectó al 100% conmigo...

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  2. Conmigo fue acertado al punto de dar miedo. Te platico por mail, ¿va?

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