"May my heart be kind, my mind fierce and my spirit brave"
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lunes, 31 de diciembre de 2018

2019

Se acaba el 2018 y veo a todos en redes sociales ponerse súper cursis. El recuento de sus años, en fotos y buenos deseos para el mundo. Creo que me causa un poco de ruido, porque durante casi todo el mes vi a la gente diciendo que qué bueno que se acaba el año porque fue horrible.
La verdad, 2018 ha sido por mucho uno de los mejores años de mi vida: viajé, reí, bailé, gocé con mis amigos y a pesar de mis momentos de muchísimo estrés en el trabajo, me siento orgullosa de mí misma y lo que he logrado en la chamba.
Topé con una charla TED que creo que me define lo que he logrado, algo que en su momento fue motivo de resentimientos ajenos: siempre he sabido hacia dónde voy. A veces parece que lo olvido, pero no lo pierdo, sigo teniendo un norte. Y mientras exista en mi vida y luche por ello un poco cada día, me habré salvado de la monotonía del olvido. Venga, 2019, estoy lista.

sábado, 3 de enero de 2015

2015

Esta bruja no cree en los propósitos de Año Nuevo. Siempre los he visto más como buenas intenciones que, tras la emoción de las primeras dos semanas del año, se van disipando. Yo suelo ponerme metas. La verdad, cuando inició 2014 sólo pedía sanar mis heridas y reconstruirme. Que saber de Aru ya no me doliera y, con mucha buena voluntad, conseguir volver a reírme. No pensé en mucho más cuando terminaba 2013. Por fortuna, 2014 me llenó de ánimo y bendiciones a pesar de mis altibajos y mi tristeza.

En octubre dejé de escribir acá, pero fue porque estaba muy reflexiva. MUY reflexiva. Ahora que inició ya el 2015 puedo ver que 2014 fue un año de mucho aprendizaje y crecimiento. Ya no soy para nada quien era al inicio del año recién concluido. Así que esta vez sí tengo mi listita de metas:

1. Bailar. Salsa. Bachata. Pole dance. 
2. Viajar. MUCHO. Chiapas, Oaxaca, Los Cabos, Cozumel, Guanajuato, Mérida y Campeche. Mínimo.
3. Publicar. Novela de preferencia. Cuentos como mínimo. Tirándole muy alto: ambos. 
4. Estudiar. Ya estoy inscrita en un diplomado de Teoría de la imagen y en un Seminario de Arte e Infancia. 
5. Titularme.
6. Tener mi espacio propio.
7. Bloguear con frecuencia. Acá y en el "oficial". Pero no depresiones. Mi idea es aportar cosas que valgan la pena.

Ante todo, para mí este año va a ser de disfrutar y ser feliz. Reír mucho. Gozar. Atreverme. Quiero mis tatuajes este año. Quiero no frenarme. Y claro, seguir trabajando muchísimo, como loca, porque sólo el día que me muera sabré estarme en paz.
No son propósitos: son metas y hay que trabajar por ellas. Pero está bien, nada que no nos cueste es valorado por nosotros. Así que a echarle todas las ganas posibles.

Así que a por un año simple, de debraye, de risas, y de diversión.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Tristeza soñada



I was there for you
But I wonder
where were you
When I was at my worst
down on my knees
—Maroon 5

Yo estaba preparando mis cosas para subir al cuarto de servicio. Algo de fruta (no, plátanos no, porque con el calor del cuarto seguro que para la mañana ya están negros), agua, incluso una peli. Cosas que entretengan a G al despertar y que me deje dormir un ratito más. Justo al ir caminando hacia el cuarto de servicio vi a Aru caminando del lado opuesto. Me sonrió y me dijo que sólo iba al baño. Traía la playera azul grisáceo que me regaló para que yo usara de pijama y unos jeans. Me costó un segundo darme cuenta de que era él, porque traía barba completa en vez de la "piochita" que a mí tanto me gustaba. Entré al cuarto de servicio aún extrañada y vi ahí su iPhone conectado al cargador. Entonces era cierto, ahorita venía. Pero algo estaba mal, yo lo sabía. Parpadeé. Estábamos en la azotea, él con una bici y yo amarrándome unos patines. Una doña, completamente desconocida, se nos acercó con una tabla en mano y una pluma para anotar algo:
—¿Son equipo?
—Sí, claro— contestó un sonriente Aru.
Yo no entendía qué pasaba. Miré alrededor y ahí, entre las jaulas de tendido de la azotea, había más personas con bicicletas y patines. ¡Una carrera! Y era algo en pro de otra cosa, pero simplemente no podía recordar de qué. Pero ¿equipo?
—No, no somos equipo.
—AH, ya decía yo, hacen linda pareja.
—Somos amigos— dijo Aru
—No, claro que no lo somos— dije yo en un tono un poco más alto de lo necesario.
—¿Por qué no somos amigos, Nerea?
—Porque me dejaste. ¡Porque alguien me cambió por otra vieja! Y de la forma más vil
—¿Cómo que te cambió, linda?— me preguntó la doña
—No empieces, Nerea, yo no te cambié.
—¡Claro que sí! Me comparabas con ella, y preferías pasar el tiempo con ella y todavía me decías que no fuera celosa... y al final me dijiste que fuéramos amigos ¿qué te crees? ¿y ese tiempo quién me lo regresa?
Las lágrimas empezaron a correr por mis mejillas. No estaba gritando, al contrario, susurraba. El enojo era tal que ni gritar me dejaba.
Abrí los ojos. Las lágrimas eran reales. Estaba ahí, en mi cama. Aún no amanecía. ¡Claro! Estaba soñando. Por eso las cosas no cuadraban. Cuando el cuarto de servicio Aru no tenía ni barba ni iPhone.
Desperté más que enojada, infinitamente triste. No sé qué tanto es mi enojo para con el Mago Negro que se traspasó a mi enojo aún atorado para con Aru (a veces me pregunto si no necesitaré ir y mentársela en persona para avanzar...). Ya no conseguí conciliar el sueño y me costo la vida sacudir la tristeza.
A veces temo mucho que vaya a pasarme como en 2008: la chica de la sonrisa rota, de los ojos tristes. Un naufragio continuo en mi mirada. 
Lo peor es que me vino de la nada. Ayer fue un día pesado porque mis chicos de la revista y yo definimos todo el calendario de 2015 y las primeras dos publicaciones de 2016. Fue un día extraño porque poner a cuarenta changos de acuerdo no son enchiladas. Acabé con jaqueca de tanto pensar y acomodar calendario. Pero me reí mucho con las burradas ocurrentes de mis chicos. ¿Y entonces? ¿De dónde viene esta tristeza? Es como una brisa que se cuela por la ventana. El problema es que sigo sin encontrar cómo cerrar la dichosa ventana.

viernes, 4 de abril de 2014

Quizá


It shouldn't be like this
This was unexpected
What do I do now?
Could we start again please?
I've been very hopeful...



¿Y si hoy juego a que nada pasa?
Que nunca me han roto el corazón
Que nunca he sufrido
Que lo más importante es hacer mi tarea
Para que mi promedio no baje de 9.9
Que no sé lo que son las deudas (no en carne propia)
Y que mis desvelos son por leer novelas

Quizá es lo que necesito
Jugar a que todo fluye bien
Tal como yo sueño que puede ser mi vida
Que nadie me hará nada malo nunca
Y que el aprendizaje es el de la escuela
No el de la vida

Estas cicatrices que llevo
Son las del aprendizaje más ruda
Y si bien sé que he crecido mucho
A veces quisiera ser de nuevo una niña
Encerrada entre libros y letras

No saber de abusos, de pérdidas,
De corazones rotos y rencores,
Ni siquiera saber de redes sociales
Hoy sólo quisiera
Comenzar de nuevo

sábado, 8 de marzo de 2014

Amar



Volar de la mano de alguien más, sin pleitos que separen. Volar de la mano de alguien que acepte todo de uno y que sepa que no se trata de la pena, sino de la recompensa. Alguien en quien confiar de verdad, no a medias tintas, no con secretos guardados en el silencio del miedo y la desconfianza. Amar de verdad y en plenitud. Quizá, algún día.

jueves, 23 de enero de 2014

Llorar y detenerse o llorar y moverse



Anoche, probablemente por mi propio malestar (mi hermana jura que es influenza, Ladrón dice que no más es una gripe del mal que se aprovechó de mi stress aka rush adrenalínico para sacar pendientes, meh) soñé algo que me dejó impactada, tanto por la grandeza de mis debrayes, como por la sapiencia de mi subconsciente [si no me echo porras yo, ¿quién? xD]

lunes, 20 de enero de 2014

Pensando en los dichosos "hubiera"


Nunca te lo dije y ahora ya no importa. Pero hoy empezó la duda por hablar un poco del tema con alguien en particular. ¿Cómo habrías reaccionado? ¿Al final eso habría sido de peso también para que te fueras o por el contrario me habrías tenido más paciencia?

lunes, 13 de enero de 2014

Respuesta tardía


Anoche soñé con Aru, reclamándome por llevarme tanto con Crashdrummer. Me echaba en cara que qué iba a sentir MiniBuda de que su novio me buscara tanto y me platicara cosas de su vida. En el sueño yo me reía pero despertaba antes de contestarle con el sarcasmo ácido que pensé: