Ella nació en la Ciudad de México un miércoles 24 de octubre de 1984 tras hacer sufrir a su madre con una labor de parto de 12 horas. La llamaron EVPV, aunque de cariño le decían "Güera", primogénita de Erpull y Yolvel. Cabello castaño, ni lacio, ni rizado, ni ondulado, simplemente rebelde, como la dueña, ojos miel, boca de corazón y la estampa de la curiosidad bien puesta en la frente. La piel amarilla gracias a una reacción alérgica, pues su sangre resultó ser demasiado extraña, incluso para su propia madre. Sus mejores amigos en la primaria fueron los libros y desde los 7 años supo que quería escribir. Incluso hizo su propia colección de libros, escritos a máquina de esas viejas, anticuadas, Olivetti, ilustrados con plumones y encuadernados con cartulina. Sus padres promovieron esa vena escritora metiéndola a un curso de verano de literatura en Casa de la Cultura.
En 1989, un día que el calendario marcaba como el 15 del tercer mes, nació su hermana, su mejor amiga y mayor dolor de cabeza. Al tercer día de nacida la tiró del bambineto, dándoles un gran susto a todos, la güera incluida, y desde entonces se prometió sí abusar de su hermanita como cualquier buen hermano mayor, pero siempre cuidándola de los peligros externos.
Hacia el final de la primaria uno de sus compañeros se enamoró de ella y la nombró "Hechicera" por haberle robado el corazón sin realmente quererlo. La güera era demasiado joven para pensar en el amor y demasiado insegura para creerse bonita, pero adoptó el nombre de Hechicera con gusto, pues siempre sintió algo de magia en su persona.
En secundaria cambiaron el "Hechicera" por "Bruja" pues los zapatos negros que usaba como parte del uniforme, según sus compañeros, eran idénticos a los de las brujas de antaño, de esas de narices retorcidas con verrugas y chimuelas. Incluso intentaron amarrarla a un poste de los de la escuela y prenderle fuego con un mechero de Bunsen.
Por alguna razón todas las personas allegadas a ella percibieron que el nombre de "Bruja" no estaba tan equivocado y la idea de que ella tenía magia más allá del papel empezó a peregrinar por las mentes de quienes la rodeaban. Para esas alturas ella ya había escrito varios cuentos que se contaba a sí misma, demasiado tímida como para compartirlos con el resto del mundo, demasiado encerrada en el mundo del cáncer a sus 13 años, cuando Erpull enfermó de Linfoma de Hodking.
En la prepa se animó a escribir más y empezó a desarrollar un mundo de fantasía y magnitudes épicas. Pero fue cuando estalló el boom Harrypoterriano y Tolkien volvía a sonar. Ella, sin haber leído ni una ni otra historia, había escrito la mitad de Erdán, pero al acercarse a Harry Potter notó que ciertas cosas eran similares y el shock fue mayor al leer El Hobbit, así que cerró el cuaderno de Erdán y lo dejó empolvado en una repisa. "Hasta que pase todo esto" se prometió.
En 6° de prepa leyó Rayuela y cambió de "Bruja" a "La Maga". Así firmaba todo lo que se refería a Literatura. Entró al grupo, autonombrado los Ácaros, de Creación Literaria, siendo reconocida como la bruja que mezclaba la realidad con la fantasía de forma tan sencilla que era difícil distinguir qué era cierto y qué era ficción.
La Maga entró a Periodismo en la UNAM, pero ahí se perdió, en un ataque adolescente tardío, pues aunque de alma rebelde y férrea, nunca actuó tan natural como ella quería por evitarle dolores de cabeza a sus padres, aún con la cicatriz punzante del cáncer y sus consecuencias. En tercer semestre decidió irse a una isla del caribe mexicano a buscarse... perdiéndose más, pero sin dejar de ser La Maga, la mujer de la sonrisa puesta, capaz de salir adelante en cualquier circunstancia, pero topándose con Lord V, de quién se enamoró contra toda posibilidad y a quien se entregó. La fatídica consecuencia fue su corazón desecho, la alegre noticia fue el nacimiento de G, un pequeño elfo cargado de alegría y vida que desde el 2006 la acompaña día y noche en este andar por la vida.
Tras el nacimiento de G, La Maga adoptó el nombre de The Purple Witch, tratando de retomar su esencia de bruja, un ser místico, contrario a una Maga que aprende trucos pero no tiene sangre de poetisa. Empezó a escribir más tratando de encontrarse. Ya no era feliz, ya no estaba tan dispuesta a luchar por ella, aunque lo hiciera por G. Demasiado herida como para fantasear con su propia vida. Una olor agridulce la envolvía, como suave perfume de la esencia de loq ue era y lo que estaba volviéndose. Retomó la lectura como el pan de cada día, aprovechando los largos trayectos entre su casa y su trabajo, horas aprovechadas para leer a Isabel Allende, Mario Vargas Llosa, Vicente Leñero, Ray Bradbury y varios autores más.
Topó con el Mago Negro y mientras platicaba con él recordó una parte fundamental de sí misma: Nerea, la bruja de Erdán, esa historia que nació desde que ella tenía memoria y que había dejado en el olvido. Fue en ese momento, 2007, que se fucionaron The Purple Witch, la mujer mística y de olor agridulce con la esperanza radiante y sabia del pasado, para convertirse en Nerea, la bruja morada.
Pero no fue sino hasta finales del 2008 que decidió aceptar plenamente todo lo que ella es, abriendo su corazón a un grupo singular que se cruzó con ella en el lugar menos esperado: su trabajo. La esperanza llegó disfrazada de filipina y curiosidad sincera, con el nombre de Tensai. Y el corazón de Nerea se sintió con suficiente valentía como para quemarse a sí mismo, cual Ave Fénix, y atreverse a renacer, con nuevos bríos y mayores esperanzas. Empezó a creer en sí misma, en cada aspecto: físico, espiritual, mental. Mujer guerrera, inteligente, orgullosa, hermosa, necia, explosiva, cínica, sarcástica, impaciente, literata, cantante, irreverente; humana, simple y sencillamente humana.
He aquí que está Nerea, sigue siendo la bruja morada, porque bruja es desde que nació a las 9:27 pm de un miércoles de Luna Llena, es morada por el misticismo que la envuelve a modo de protección, Nerea es la fuerza de quien lucha por la verdad. Pero no es la misma que fuera antes. Lord V y el Mago Negro son pasado, un pasado hiriente porque ella aceptó ser herida, pero esas cicatrices la hacen más fuerte de lo que ella misma puede sospechar. Nerea es simplemente Nerea y enfrenta a la vida como debe hacerse: de frente y sin arrepentimientos.

Novelizada tú. Me gusta. Me recuerda cuando una amiga me dijo que cómo la escribiría yo si fuera novela y luego me pidió que me escribiera a mí misma. Es un ejercicio interesante y más difícil de lo que parece.
ResponderBorrarI am always writing a story in my head. Siempre me cuento mi vida como una novela, tiene sus ventajas y sus muchas desventajas.
ResponderBorrarTe entiendo...
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