"May my heart be kind, my mind fierce and my spirit brave"

lunes, 13 de enero de 2014

Los gritos de Dios


Ayer me estaba entrando el estrés y la ansiedad. Me falta un año para concluir la licenciatura. Por créditos todavía no puedo hacer el servicio social. Yo esperaba poder titularme este año, pero será hasta 2015. ¡Me frustró tanto!
Mientras pensaba en eso, en que fracasé con mi plan de titularme y, de ser posible, entrar a la maestría este 2014, pasó que en Facebook uno de mis contactos compartió la foto de los talleres que imparte CC (para quienes trabajo desde el año pasado) poniendo "Por ahí vi tu nombre". Le contesté que sí, que imparto un taller por mes y me dijo "¡Eres poderosa!".
Soy poderosa. Me lo han repetido hasta el cansancio Crashdrummer y MiniBuda, mis chicos de la Revista... prácticamente todos los que conozco. Me acordé de mi amigo Arafat diciéndome hace como un año que le bajara a mi estrés. En ese entonces el estrés era por vil ñoñería mía: mi promedio era de 8.5 y se me hacía bajísimo, siendo que en la prepa había tenido promedio de 9.9. Mi querido Arafat me tranquilizó diciéndome, con mucha razón, que en prepa sólo me dedicaba a estudiar: "Ahora eres madre de un pequeño, trabajas, diriges una revista virtual, haces mil cosas además de estudiar". Mi promedio era muy bueno, considerando todas las cosas que hago.
Así que ayer, tras leer el que soy poderosa (y un par de cachetadas guajoloteras por parte de Crash) me tranquilicé. 
Dios me grita de formas curiosas que deje de ser tan dura conmigo misma. Así mismo, me ha estado gritando que suelte el pasado. No puedo vivir aferrada a un pasado y un futuro que ya no son. Sí, sí, Aru dejó de amarme hace más de un año (aunque el rompimiento tenga medio año) y no tiene caso seguir guardando rencores. Además, he visto: viene en camino. Es parte de las predicciones de esta año. Viene en camino y yo debo estar en paz conmigo misma y mi pasado o no lo voy a notar cuando se plante enfrente mío. Y no, no hablo de regresar con Aru. Viene algo más grande e importante. 
Heme acá, abierta a las posibilidades, escuchando las porras de mis amigos que sólo atino a traducir como el gran amor y cariño que me he granjeado en mi transitar por la vida. Hora de seguir adelante y dejar de exigirme más allá de lo humanamente posible. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario