Mis abuelos siempre han sido mis abuelos maternos, pues a los paternos no los conocí. Bueno, a mi abuela paterna la conocí, pero falleció cuando yo tenía como cinco años, así que la verdad no conservo muchos recuerdos de ella. Mis abuelitos son Tily y Tito. Tito es médico.
Tito, sin embargo, está muy enfermo. Yo sé que le queda poco tiempo de vida. No padece una enfermedad que lo tenga postrado en cama, pero ya son muchos órganos los que fallan. Los que deben producir sustancias que mantienen la vida, no las producen. Los que deben destruir cosas inútiles están destruyendo por parejo útil e inútil. Tito quiere irse de este mundo desde hace tiempo.
No está deprimido ni nada parecido. Creo que en sus ocho décadas ha tenido una buena vida. Sus hijos son felices, es abuelo y bisabuelo. Nunca lo veo tan feliz como cuando tiene a toda la familia reunida (cosa que pasa escasamente por las distancias, algunos de mis tíos viven en el extranjero). Pero este señor ha creado una familia fuerte y unida.
Yo aprendí con mis tíos a jugar y bromear, con mis primos que aunque nos podemos fregar horrores, siempre nos vamos a cuidar y proteger entre nosotros. Es una familia bonita. Los hermanos han aprendido a que, pase lo que pase, deben estar unidos. Entre ellos nunca se pelean. Las veces que he visto a mi tío D enojado (y miren que cuesta mucho hacerlo enojar) ha sido cuando ha sentido que cualquiera de sus hermanos está en peligro... o sus sobrinos.
Mi Tito nos ha enseñado a ser unidos, mantenernos juntos y no decaer. Las reuniones familiares siempre son de reír y reír.
Creo que el día que Tito se vaya al cielo no va a poder sentirse mal. No somos ricos ni poderosos, pero hay mucho amor entre nosotros y creo que eso vale mucho más.
No me gusta la idea de que Tito se vaya a morir, pero dicen que lo único certero en esta vida es la muerte. Supongo que por eso, aunque no ando en el mood más navideño del mundo, me alegra que hayamos venido a donde viven mis abuelitos y pasemos Nochebuena y Navidad con ellos. Sería terrible que, en mi grinchez, hubiera optado por quedarme sola en mi casa y a la postre resultara que era la última Navidad de Tito...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario