Llevo un rato sin escribir con la frecuencia que me gustaría. Iba a poner "que debería" pero tampoco es como que sea una obligación. Mi diario no ha sido abierto en casi un mes, o quizá ya pasó el mes, no sé. En serio, no lo he abierto. Cuando inicié mi trabajo en la agencia y no teníamos ni computadora ni nada qué hacer, aproveché mi cuaderno para escribir: seguí trazando cosas de las Cuatro Tierras, terminé un cuento (que mandé a un concurso, ¡dioses!). Pero ahora que voy agarrando el ritmo de volver a trabajar, me acomete una flojera tremenda los fines de semana.
El viernes pensé "este fin sí voy a escribir". Quería escribir posts para mi blog público—éste también es público, pero me refiero en el que sí firmo con mi nombre y no como Nerea—, columna para la revista, avanzar con las dos novelas... ¿y qué hice? Me la pasé viendo películas. Bueno, también hice ejercicio, platiqué con G y fui al cine con mi hermana.
Platiqué un poco por mensaje con Greats. Vamos a ir por un café en dos semanas. Le pasé por mail lo que llevo de las Cuatro Tierras. Ella también escribe, tiene su blog en Medium. Me gusta leerla, la verdad. Lo mismo que a Yoko, que tiene un blog bastante chistoso desde hace algún tiempo y ahora he empezado a seguirla. También he estado leyendo un poco de Mortinatos. Y me entra la culpa. ¿No debería estar escribiendo más? Si lo que quiero es ser escritora con al menos un par de libros publicados...
Vaya, al menos he regresado a estos lares, No estoy dejando de escribir del todo, en realidad. No puedo hacerlo porque entonces de verdad enloquezco.
Si dejo de escribir, me angustio. Me acabo quedando atrapada en otro lugar del que me cuesta trabajo regresar. Pero me entra la culpa cuando no aprovecho mis momentos de ocio a algo más "productivo". ¿Tan clavada estoy en esa onda del workaholismo? Escucho a Raxxie regañándome, con justa razón.
Tal vez por ese afán de escribir con constancia es que he buscado más espacios. Hoy me enteré que mi propuesta de columna para Penumbria le gustó a Mortinatos. Esta semana me deben publicar como "autómata invitada". Y una vez que mande mi texto para el próximo mes, puedo colaborar como columnista mensual.
Me debo disciplinar para esto de escribir. Lo mismo que para leer. Son etapas y sé que uno no siempre tiene ganas de leer o de escribir o de hacer esas cosas que hace por gusto. Pero estoy en batalla contra la depresión, y sé que si me descuido, me puede agarrar por el pescuezo y aventarme a un sitio oscuro al que no quiero regresar jamás. Por eso lo de la disciplina. Bueno, por eso y porque en serio quiero ser publicada.
Veremos.
El viernes pensé "este fin sí voy a escribir". Quería escribir posts para mi blog público—éste también es público, pero me refiero en el que sí firmo con mi nombre y no como Nerea—, columna para la revista, avanzar con las dos novelas... ¿y qué hice? Me la pasé viendo películas. Bueno, también hice ejercicio, platiqué con G y fui al cine con mi hermana.
Platiqué un poco por mensaje con Greats. Vamos a ir por un café en dos semanas. Le pasé por mail lo que llevo de las Cuatro Tierras. Ella también escribe, tiene su blog en Medium. Me gusta leerla, la verdad. Lo mismo que a Yoko, que tiene un blog bastante chistoso desde hace algún tiempo y ahora he empezado a seguirla. También he estado leyendo un poco de Mortinatos. Y me entra la culpa. ¿No debería estar escribiendo más? Si lo que quiero es ser escritora con al menos un par de libros publicados...
Vaya, al menos he regresado a estos lares, No estoy dejando de escribir del todo, en realidad. No puedo hacerlo porque entonces de verdad enloquezco.
"Todos tenemos cierto tipo de locura. Yo escucho voces en mi cabeza, por ejemplo.
Todos tenemos cierta forma de justificar nuestra locura. Yo les llamo a mis voces "personajes" y escribo historias con ellos, por ejemplo."
Si dejo de escribir, me angustio. Me acabo quedando atrapada en otro lugar del que me cuesta trabajo regresar. Pero me entra la culpa cuando no aprovecho mis momentos de ocio a algo más "productivo". ¿Tan clavada estoy en esa onda del workaholismo? Escucho a Raxxie regañándome, con justa razón.
Tal vez por ese afán de escribir con constancia es que he buscado más espacios. Hoy me enteré que mi propuesta de columna para Penumbria le gustó a Mortinatos. Esta semana me deben publicar como "autómata invitada". Y una vez que mande mi texto para el próximo mes, puedo colaborar como columnista mensual.
Me debo disciplinar para esto de escribir. Lo mismo que para leer. Son etapas y sé que uno no siempre tiene ganas de leer o de escribir o de hacer esas cosas que hace por gusto. Pero estoy en batalla contra la depresión, y sé que si me descuido, me puede agarrar por el pescuezo y aventarme a un sitio oscuro al que no quiero regresar jamás. Por eso lo de la disciplina. Bueno, por eso y porque en serio quiero ser publicada.
Veremos.
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