"May my heart be kind, my mind fierce and my spirit brave"

domingo, 9 de octubre de 2016

Los motivos de la tristeza


Sigo tristona. No es nada muy grave. Me cayó el veinte de que tiene mucho que ver con el hecho de que mi mente se empeña en pensar en las cosas que NO tiene, en lugar de alegrarse por lo que sí tiene. Count your blessings, count them, 1, 2, 3…
Buscando un texto de mi blog topé con uno de septiembre de 2014, en el que narraba cómo cuando supe del cáncer de mi papá le dije que no se podía morir porque tenía que entregarme en mi boda. Ahora ya no tengo un papá, ni siquiera tengo novio… y mi mente vaga por esos lares.
Pero eso no está bien. No estoy en un mal punto de mi existencia. Tengo un trabajo que paga bien y ¡oh, extravagancia! Me gusta y disfruto. Tengo mucho amor a mi alrededor, mucho cariño de parte de mis amigos.
No he publicado un libro aún. Y pareciera que jamás va a ocurrir. ¡Hey! Pero estoy publicando en varios blogs que tienen una buena cantidad de seguidores. No voy mal, me estoy haciendo un sitio en la red y un nombre que valga la pena buscar en Google (quiero  pensar).
He subido de peso y no me gusta cómo me veo. Y traigo lesionada la rodilla (again) por lo que no puedo hacer ejercicio de momento. Pero tampoco es como que sea una ballena. Sigo teniendo cintura y muchos me han dicho que para tener más de 30 tengo lindo cuerpo (y que me veo más joven).
Además, más allá de la rodilla anciana, no tengo problemas de salud. La migraña ya no ha sido un tema, y parece que soy la única mujer de mi generación que no padece gastritis y puede comer lo que sea sin pedirle perdón al Creador en los Cielos un rato después.
El problema con la tristeza es que te repite lo que falta y lo que quisieras como una voz diabólica con afán de tumbarte. Y si bien a todas las emociones hay que darles su espacio, dejarlas pasar y ya. Pero a las voces que tratan de llevarme a ese lado… a esas voces debo dejarlas de lado.
Es el mes de mi cumpleaños. Tengo el festejo el 15, pediré mi cumple para descansar y quizá desayunar con Kali o cenar con Clío. Iré a ver Enra con Ximechan. El viaje a Ixtapan se mueve para noviembre para poder pagar el inglés de G.
La vida es buena, así que hay que mantener a los demonios de lado. El camino se ve más claro que antes. Y he podido dedicarme a escribir un poco más que antes.

Mis 32 años deben encontrarme tranquila. Hacía mucho que no me iba tan bien. Y hay que fijarse en eso. Conocer los motivos de la tristeza permite manejarlos y alejarlos cuando son psicológicos. Ver lo bueno es un gran ejercicio. 

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