Querida Nerea:
Sé bien que estás cansada y ante todo muy enojada. Sé que quieres mentársela a Aru y despotricar por todo lo malo, por todo el dolor, por todo lo callado. Estoy consciente de que estás harta; bruja, date cuenta.
Piensa cómo estabas hace cinco años. Fuerte siempre has sido. Deténte un instante y piénsalo. Antes te creías incapaz de ser algo más que hostess y hoy, mujer, ¡mírate! Has llegado más lejos de lo que creíste posible y todo ha sido resultado de tu esfuerzo.
Es admirable como te has dedicado a perseguir tus sueños y a ser feliz, a disfrutar lo que haces. Contagias esa luz, esa pasión.
No, no te detengas. Nunca te has detenido, ni siquiera cuando ya no creías en ti misma, ¿por qué habrías de detenerte ahora?
Sí, lo sé Nerea, traes mucho coraje. Deja ir. Sácalo todo de una buena vez. No te repitas lo malo. Porque no lo eres: no eres unos zapatos usados. Simplemente no eras para Aru, ni él para ti. Nerea: tú brillas. Eres la mujer que lee y que escribe y no, no cualquiera va a estar a la altura. Tu magia no es para campesinos. ¡Deja de sacar pinches de la cocina!
Y quiérete, Nerea. Así como te quieren tus amigos. Ya te lo dijo Ladrón, Karasu y Ximechan, Crash y MiniBuda y la lista puede seguir. Eres maravillosa. Provocas admiración en los que te conocen. Eres una gran madre, eres una maestra admirable, excelente difusora cultural. Tu nombre empieza a sonar. Vas por buen camino. No te dejes caer.
Eres mucho más que lo malo que te dijo él al terminar. No te dejes llevar por eso, repite lo bueno, que hay mucho. Sonríe, bruja querida, deja que las cosas fluyan. Lo demás llegará solo. Sí, sí va a llegar. Tranquila. Sigue enfocada en lo tuyo. Alguien verá lo enorme y bella que eres y estará a la altura, sabrá apreciarte con altas y bajas, con quejas y obsesiones, con todo lo hermosa y alocada e inquieta que eres, y serás su orgullo y mayor tesoro. Sí, sí tendrás tu Familia, tu Hogar (¡ah, Tadaima!) ten paciencia. Ya sabes que no eres tan impaciente como te hicieron creer. Sonríe y disfruta. Quiérete, Nerea, que vales mucho. No pierdas la fe. De peores cosas has salido. Ya no trates de cargar con el peso del mundo tú sola. Ámate, bruja, porque es lo que más mereces.
Anda, adelante, siempre, estás hecha para la grandeza. Porque eres enorme.
Allons-y!