Recuerdo que hace algunos años me sentía al borde del colapso... justo en el borde. No había tenido oportunidad de sacar todo lo que traía dentro y entonces pasó que G se metió a bañar y se echó en una sentada la mitad de la botella de shampoo que yo recién había comprado. Rompí a llorar enfrente de Aru quien de plano no lo entendió y lo tomó como un berrinche irracional. Por más que traté de hacerle entender que no era berrinche sino que simplemente había sido la gota que había colmado mi vaso, para él fue llorar por una tontería, Viéndolo en retrospectiva así fue desde el inicio. Antes de andar con él, me peleé con mi papá. El pretexto era que me pedía $100 extra a la cantidad que mensualmente daba a la casa. Para Aru literal era llorar por $100, cuando era, de nueva cuenta, la gota que derramaba mi vaso. Fueron los únicos dos meltdowns que le tocaron a mi ex en cinco años de conocernos. Nunca me sentí suficientemente segura a su lado como para poder estallar.
En realidad, nunca me he sentido lo suficientemente a salvo con nadie. En gran medida es la pinche costumbre que tengo de guardarme todo. ¿De qué otra forma se puede explicar que haya vivido una violación, una relación violenta, dos abortos y otro sinfín de cosas y siga de pie? Ha sido un cúmulo de cosas en mi haber. Y al final no me queda más que saber aguantar vara y seguir avante. Adelante, siempre adelante. Llevo un par de días en que de plano mi filtro mental no está funcionando y digo las cosas tal cual las pienso, sin importarme un carajo a quien me puedo llevar entre las patas. Y hoy caí en la cuenta de que me falta colapsar. Llevo un rato enooorme en pie sin sacar todo lo que tengo. Claro, vengo acá, despotrico un rato y ya. Pero no he podido llorar. Tantas pérdidas en tan poco tiempo, tanto enojo. Ese "¿por qué ellos sí y yo no?". Ese sentirme tan sola y devaluada y buena para nada e indigna de ser amada. Hasta la broma que me traigo ahora que es sólo una defensa más: decir que seguramente seré una vieja solterona con un chingo de libros porque los gatos no me gustan. Van un par de ocasiones en las que necesito sacar las cosas y... nada sale. Fui a cenar con Ximechan y Karasu y me escucharon despotricar acerca de mi trabajo, pero lo que traigo más en el fondo no salió. En cambio escuché a Ximechan sacar sus dudas y ya. Hace un par de días fuimos por un café mi prima, mi hermana y yo, Me sentía con unas enormes ganas de llora ry mentar madres, pero mi hermana está estresada por todo en su vida, sin importar que la mitad de sus problemas son happy problems.A consolarla y calmarla, pues. Mi mamá anda muy deprimida. A contenerla. ¡Joder! Hasta en el trabajo he estado consolando gente. No me molesta, claro, por el contrario agradezco la confianza que en poco tiempo me he ganado. Sin embargo... resuena en mi cabeza lo que dice Malesan: mi vida gira en torno a los demás. Soy por lo demás. Ello se ve muy reflejado en momentos como éste en que neta me urge llorar y mentar madres y romper cosas y gritar... y no hay poder humano que me ayude a colapsar. Y es que ¿cómo se colapsa? Si ni siquiera cuando se suponía que estaba en una relación estable pude hacerlo? ¿Qué se hace en estos casos? Siento cómo me voy ahogando y no hay forma de sacarlo. La mera verdad, y Dios me perdone, quisiera ser la tercera en la fila de la muerte de esta racha. Ya no quiero nada.
